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Valdemir Quispialaya manifestó que lo único que espera de la Corte Interamericana de Derechos Humanos es justicia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ratificó ante la Corte su posición que las agresiones que sufrió Quispialaya, constituyen tortura. Se espera una sentencia próximamente.

 

En la tarde de ayer lunes 24 de agosto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) desarrolló una audiencia respecto al caso de Valdemir Quispialaya Vilcapoma, exsoldado del Servicio Militar Voluntario quien fue víctima de tortura y tratos crueles el año 2001 en el Cuartel “9 de Diciembre” de Huancayo, Junín. En la sesión, que se realizó en Tegucigalpa, Honduras, Valdemir brindó su testimonio ante los jueces de la Corte IDH.

 

Perdió el ojo por fallar en una práctica de tiro

En su testimonio ante los jueces, Valdemir indicó que, el 23 de enero de 2001, tras fallar varias veces los disparos al blanco durante una práctica de tiro, el suboficial Juan Ilaquita Quispe cogió el fusil que aún tenía al frente del rostro y lo golpeó bruscamente en dirección a su ojo. Al despertarse del desmayo ocasionado por el golpe, Valdemir recuerda que un técnico le dijo que su ojo estaba rojo y que tenía la frente hinchada.

Luego de la agresión, Valdemir afirmó que no denunció inmediatamente el hecho porque el suboficial lo había amenazado cuando todavía se encontraba internado en el Policlínico de Huancayo.  “Me dijo que cambiara de versión o ya verás. Que iba a matar a toda mi familia”, relató el exsoldado; sin embargo, 5 meses después denunció lo ocurrido ya le iban a dar de baja por incapacidad. Valdemir aseguró que a 13 años de la agresión está cerca de perder la visión en el ojo izquierdo y padece de rosácea producto de la tensión que ha sufrido durante estos años.

“Yo solo espero que haya justicia. No es justo que voluntariamente me haya presentado para que me hagan esto. Nadie me quiere dar trabajo. Me discriminan por cómo estoy. No tengo cómo mantener a mi familia. Espero que esto no quede impune y que no suceda con otros soldados”, pidió Valdemir en la audiencia.

 

CIDH Y COMISEDH ratifican acusación por tortura

James Cavallaro, Primer Vicepresidente de la CIDH, quien denunció el caso ante la Corte IDH, indicó que “el contexto [de este caso] es de una arraigada y errónea interpretación de la disciplina militar. El caso presenta la oportunidad a la Corte [IDH] para desarrollar criterios que eviten excesos que afectan a miles de jóvenes que prestan su Servicio en el continente”. 

Asimismo, Cavallaro ratificó su acusación sobre la responsabilidad del Estado Peruano en la tortura sufrida por Valdemir Quispialaya ya que se cumplen con tres requisitos para calificar así esta agresión: provenía de un agente estatal, indujo sufrimiento a la víctima y lo hizo de manera intencional para castigarlo.

Dania Coz, abogada de COMISEDH y representante legal del exrecluta, solicitó a la Corte IDH que se declare la responsabilidad internacional del Estado Peruano por los actos de tortura sufridos por Valdemir Quispialaya. “Solicitamos que se culminen las investigaciones para procesar y sancionar al responsable de tortura en perjuicio de Valdemir, se le brinde asistencia médica y psicológica y que se mejoren los mecanismos de denuncias, abusos y maltratos al personal que brinda Servicio Militar Voluntario”, concluyó Coz. Además, la abogada indicó que la mejor forma de establecer mecanismos adecuados es el establecimiento del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, una obligación internacional del Estado Peruano que aún no ha cumplido.

Después de esta fundamentación, los jueces analizarán los argumentos presentados de manera escrita por la abogada de COMISEDH, el Estado Peruano y la CIDH para pronunciarse mediante una sentencia próximamente. Cabe recordar que las sentencias de la Corte IDH son de obligatorio cumplimiento para los Estados.

 

Fuente: Comisedh

Foto: Comisedh