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El asesinato de Hitler Rojas, campesino cajamarquino y líder medioambiental, causó polémica las últimas semanas en Perú por encabezar los cuestionamientos del megaproyecto hidroeléctrico Chadín II y la destrucción de miles de hectáreas bajo las aguas de la represa. Global Witness catalogó al Perú como el cuarto país del mundo con mayor frecuencia de asesinatos de líderes medioambientales.

 

La particular historia de Cajamarca, las posiciones encontradas de los pobladores frente a la posible gran hidroeléctica, la presencia en la zona de la empresa que pretende realizar la gran hidroeléctrica Chadin 2, la historia de la muerte de Hitler Rojas y la sentencia final al culpable de esta, son hechos que describe la nota publicada por David Hill en el reconocido y respetado diario británico The Guardian.

Publicamos la traducción al español del artículo "Hitler Rojas - the Peruvian farmer killed for opposing a mega-dam?" (Hitler Rojas - ¿El campesino peruano asesinado por opornerse a una mega represa?), realizada por el equipo de Lo Justo.

Puedes leer la nota original aquí: http://bit.ly/1K8PlgG

A continuación la traducción al español:

 

HITLER ROJAS - ¿EL CAMPESINO PERUANO ASESINADO POR OPONERSE A UNA MEGA REPRESA?
El líder medioambiental recientemente elegido alcalde era uno de los más visibles defensores del Río Marañón.

David Hill – The Guardian. Inglaterra. Lunes 25 Enero 2016.

 

Las grandes hidroeléctricas pueden ser más limpias que el combustible de fósiles, pero aun así son contaminantes, como lo han indicado 170 organizaciones alrededor del mundo a los gobernantes y a las instituciones financieras en un comunicado durante las reuniones climáticas de la ONU en diciembre en París. Es una “falsa solución al cambio climático”, argumentaron, señalaron que emitían “cantidades significantes de gases de efecto invernadero”, inhibiendo a ríos a actuar como “sumideros de carbono a nivel mundial”, creando “sistemas de energía y agua más vulnerables al cambio climático”, y causando “graves y diversos daños irreversibles al ecosistema” – sin tener en cuenta el negativo impacto en las comunidades locales y las 40-80 millones de personas, al menos, que han sido forzadas a desplazarse hasta ahora.

Un argumento similar es elaborado por el Frente de Defensa de Yagén (FDY) en Perú, que combate la construcción de un proyecto hidroeléctrico de 600 MW, Chadín 2, el cual dañaría el Río Marañón e inundaría 32.5 kilómetros de terreno, numerosos pueblos, tierras de cultivo y una extensa biodiversidad. “Ellos nos dijeron [Chadín 2] que traerían energía limpia” en su comunicado del 2013, pero “generará grandes cantidades de metano que contribuirá al calentamiento global… Destruirá a casi todas las variedades de peces en nuestro río y nos obligará a dejar nuestras tierras y desplazarnos hacia lugares que no conocemos. Ningún proyecto que destruya el mundo natural y cause problemas sociales puede ser señalado como un generador de energía limpia. Es una mentira”.

Tres días después de navidad, el vicepresidente del Frente de Defensa de Yagen, Hitler Rojas Gonzales, fue asesinado - con cinco, ocho o doce balas, dependiendo de quién testimonia – mientras se dirigía a su casa en Yagén, en Cajamarca, al norte del Perú. El 13 de enero la Corte Superior de Justicia de Cajamarca sentenció a un residente de Yagén, Alejandro Rodríguez García, a seis años de prisión por el crimen contra Hitler Rojas Gonzales y ordenó el pago de 30,000 soles a la familia. Según la abogada Mirtha Vásquez, de la ONG Grufides en Cajamarca, el sentenciado es el esposo de la prima de Hitler Rojas Gonzales.

¿Quién era Hitler Rojas Gonzales y por qué estaba luchando? Rosario Rojas, su hermana, desde Yagén dijo a The Guardian que él “siempre estaba luchando por el pueblo” y “que fue el primero en salir en contra de Chadín 2 y Odebrecht”. Mientras, Elmer Saldaña, el presidente del Frente de Defensa de Yagén, dijo que él era “una buena persona que luchaba por el pueblo” y que estaba comprometido en luchar contra los abusos.

Para Milton Sánchez, de la Plataforma Insterinstitucional Celendina (PIC), Rojas Gonzales era “una respetada y apreciada persona”. De igual manera Romina Rivera Bravo, de la ONG Forum de Lima, dijo que “escucharlo hablar de la resistencia contra Chadín 2, te  convencia de que era posible ganar, incluso si las condiciones no estaban a tu favor”.

“Lo recuerdo como una persona seria, apasionada por su comunidad, y con un fantástico sentido del humor”, expresa Camila Marino, abogada de la ONG Earthrigths International. “Nos llevó a Yagén y en cada lugar donde iba era siempre escoltado por un perrito. Ahí presidió un encuentro con 50 campesinos y habló sobre como quería que su comunidad conociera más sobre la construcción de Chadín 2 y cómo todos en la región podrían afectados. Explicó que la comida que cada zona producía sería inundada con la represa”.

Chadín 2, que es dirigida por AC Energía, filial de la firma del gigante brasileño Odebrecht, es uno de los dos proyectos más avanzados de más de 20 propuestas de proyectos de represas propuestas para el Río Marañón –la fuente principal del Río Amazonas-. Las represas están destinadas, en última instancia, para suministrar energía a numerosos proyectos mineros, como el proyecto minero Conga, que ha generado uno de los más violentos conflictos sociales en el Perú en los últimos años, y está dirigido por Newmont Mining Corporation de EEUU, asociado con Minas Buenaventura de Perú y la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.

Rojas Gonzalez había sido un rival de larga data de Chadín 2 y estaba en el proceso de asumir el cargo de alcalde de Yagén, cuando le dispararon retornando a su casa de una ceremonia la noche anterior. De acuerdo a la sentencia del 13 de enero, él había estado ebrio cuando comenzó a insultar a Rodríguez García, retándolo para pelear, sacando un arma, apuntándolo y amenazándolo con disparar, sin embargo este logró obtener un arma y disparar a Rojas Gonzáles varias veces. Pero muchas personas de la localidad no aceptan esta versión de los hechos, y opinan que habían otros involucrados, y que Rodríguez García fue quien comenzó las cosas, y que Rojas González no tenía un arma. La sentencia no menciona Chadín 2, pero ¿Qué papel podría tener la oposición de Rojas Gonzales a este proyecto en su muerte?

Algunas personas están tentadas a sacar conclusiones. Marino, de Earthrigths International, dice que la conexión entre la muerte de Rojas Gonzales y Chadín 2 es “incierta”, pero es “absolutamente el resultado del conflicto social emergente del área”. Antonio Zambrano, de la ONG Movimiento Ciudadano Contra el Cambio Climático (Mocicc), apunta que él, Rojas Gonzales, fue asesinado justo después de haber sido elegido alcalde y “que pudo haber sido promovido por los enemigos que se hizo como resultado directo de su lucha contra Chadín 2”, pero también sabe que pudo haber sido "estimulado por la especulación del suelo y alentado por la inversión en ella".

Otros están seguros que hay una conexión. “Su muerte fue una muerte anunciada y un golpe duro contra la lucha [anti Chadín 2], y aunque es difícil demostrarlo, creemos que ha sido muy conveniente para los operadores”, dice Romina Rivera de Forum. “Él hizo las cosas incómodas para el poder fáctico económico y político, y ahora ya no está. ¿Es eso una coincidencia? No creo”.

Las demandas y contrademandas son algo común. Algunas personas dicen que Rodríguez García era un abierto partidario de Chadín 2 y se involucró en él. Rosario Rojas, hermana de Rojas González dijo a The Guardian que Rodríguez García proveía al personal de alimentación y alojamiento en su casa en Yagén, mientras que Saldaña, del Frente de Defensa de Yagén (FDY) lo describe como un trabajador u operador de la compañía, que ayudaba a los ingenieros en la reforestación y proveía transporte para el personal. Según Mirtha Vásquez de la ONG Grufides, la población local dice que él había sido “el contacto de la compañía en la zona respecto a cuestiones de logística” y que “actuó como un guía para los representantes de la compañía”.

“El único problema que tuvo [Hitler] con su asesino y su familia era la diferencia de posición respecto a la construcción de la represa”, dice Vásquez. “Rodríguez García estaba a favor de la compañía y del proyecto, pero [Hitler] estaba en contra y a favor del medio ambiente”.

Odebrecht niega alguna conexión con Rodríguez García. “No hay, no ha habido, ningún tipo de relación/conexión entre el señor Alejandro Rodríguez García y Odebrecht, ni con ninguna subsidiaria de la compañía, ni AC Energía, ni Chadín 2”, dijo a The Guardian.

Otra acusación es que Rodríguez García estaría vendiendo tierras a Odebrecht, como ha indicado en Perú la periodista de La República, Rocío Silva Santisteban, quien fue directora de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Odebrecht rechaza eso también, describiéndolo  “falso” y diciendo que “Chadín 2 se encuentra actualmente en la fase de estudios de ingeniería y está todavía lejos de adquirir tierras”.

También alegan que algunos miembros de la familia de Rodríguez García estarían envueltos en Chadín 2. “Pobladores locales lo acusan de ser un trabajador del proyecto, como su hijo Henry y su hermano Hildebrando”, dice Romina Rivera de Forum. De acuerdo con Socorro Quiroz Rocha, ubicada cerca del pueblo de Celendín, “Alejandro y algunos de sus familiares trabajaban para Odebrecht [sin embargo], no tenemos acceso a ninguno de los contratos. Claramente el problema es la venta de tierras a la compañía. Hitler había sido elegido alcalde y el crimen ocurrió después de su elección. Esto es todo lo que la familia y los pobladores locales dicen”.

Se le preguntó a la compañía sobre las acusaciones de que otros miembros de la familia de Rodríguez García están conectados a Odebrecht o Chadín 2, la empresa no respondió argumentando que necesitarían más tiempo y los nombres completos.

Odebrecht rechaza “enfáticamente” cualquier responsabilidad por lo que denomina el “lamentable incidente que involucra al señor Hitler Rojas”, diciendo que “no está conectado directa o indirectamente”. “La noticia dando vueltas en las redes sociales y en los medios de comunicación no son compatibles con el informe presentado por la policía peruana que establece claramente el motivo y las circunstancias de los hechos que terminaron con la muerte de Hitler Rojas”, afirma la compañía.

Algunos critican profundamente la respuesta de las autoridades peruanas a la muerte de Rojas González y la sentencia del 13 de enero. Quiroz Rocha dice que los residentes locales insisten que cuatro personas estuvieron involucradas en el ataque a Rojas González, y que eso se sustenta en el reporte de la autopsia.

“El único testigo del evento afirma que Alejandro fue quien provocó el encuentro y sacó el arma”, dice Vásquez de Grufides, quien informó que se apelará la sentencia.

Según Ana María Vidal, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos en Perú, el testimonio fue “automáticamente creído” y la sentencia “ignoró lo que el fiscal pedía”, encontrando culpable de “homicidio simple” en vez de “homicidio calificado” y “castigando al asesino con la pena más baja del Código Penal” –seis años.

Es “increíble cómo sigue, en el Perú, valiendo la vida de las personas casi nada”, declaró Vidal para Radio Exitosa de Perú.

En octubre del 2015 los medios de comunicación de Cajamarca reportaron que Odebrecht había decidido suspender las operaciones en Chadín 2 y otras dos represas propuestas llamadas Río Grande 1 y Río Grande 2, inmediatamente aguas arriba de Chadín 2, en el Río Marañón, por lo menos hasta finales del 2016. Cuando fueron preguntados por The Guardian si eso era cierto, Odebrecht mencionó que la construcción de Chadín 2 estaba agendada para empezar en la segunda mitad del año 2017, pero “solo si se tenía el acuerdo de la población”. Sobre Río Grande 1 y Río Grande 2 la empresa afirma que están “avanzando con sus evaluaciones de impacto ambiental”.

Rojas Gonzales deja a su esposa, Amelia Rojas Micha, y a seis niños, el más pequeño de dos años de edad.

 Fotografía: Anon