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El día de ayer, martes 27 de setiembre, diversas organizaciones sociales y de derechos humanos realizaron una ceremonia de reconocimiento a Eduardo Vega Luna por su labor de defensa de los derechos humanos durante su gestión en la Defensoría del Pueblo. Eduardo Vega Luna fungió como defensor del Pueblo interino desde el 2011 hasta el 2016.

 

La ceremonia estuvo marcada por el agradecimiento de las organizaciones de la sociedad civil y colectivos juveniles que reconocieron en la Defensoría del Pueblo a un importante aliado en la lucha por la garantía de los derechos de la ciudadanía.

 

Gestión con enfoque en derechos humanos

La Defensoría del Pueblo impulsó importantes campañas por el respeto de la diversidad racial, indígena y de género.  Asimismo, uno de los logros de la Defensoría del Pueblo fue la publicación de la base de datos de los pueblos indígenas y la inclusión de los pueblos indígenas andinos.

Gladis Vila, integrante de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú, reconoció que la Defensoría ha sido un actor importante en la facilitación del diálogo entre los pueblos indígenas y el Estado en contextos de conflictividad social; además, destacó que, a través de pronunciamientos e Informes Defensoriales, esta institución pública ayudó a la visibilización de los indígenas como sujetos de derecho.

“Resulta tan significativo que un espacio oficial nos reconozca como ciudadanas y ciudadanos plenos, como vidas que importan”, señalaron Malú Machuca y Giovanny Romero, reconocidos activistas por los derechos LGTBI. Los activistas recordaron que durante el periodo de Vega Luna, la Defensoría del Pueblo denunció que las personas LGTBI fueron retiradas del Plan Nacional de Derechos Humanos en el 2014, respaldó el proyecto de ley contra crímenes de odio por homofobia, preparó un “informe impecable” a favor de la unión civil y publicó un informe con recomendaciones a las instituciones públicas para garantizar los derechos LGTBI. “Si Eduardo hubiera seguido al frente de la Defensoría, el siguiente paso habría sido la creación de una Adjuntía para los Derechos Humanos LBTGI”, expresaron los activistas.

Adelina García, presidenta de la Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú, agradeció a la Defensoría del Pueblo y al equipo de Vega Luna por “haberse fajado en nuestra lucha” que lleva más de 33 años buscando justicia. En junio de este año, el gobierno de Ollanta Humala promulgó la Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas donde la Defensoría del Pueblo fue la primera institución del Estado en respaldar e impulsar su creación.

 

Un Estado democrático y confiable

La gestión de Eduardo Vega Luna como defensor del Pueblo duró 5 años, 5 meses y 6 días, en calidad de interino. Vega Luna, a quien las organizaciones de la sociedad civil le entregaron un reconocimiento por su labor en defensa de los derechos humanos,  refirió que ese trabajo “no ha sido fácil ni ahora ni antes”, el punto de partida siempre será “la identificación con los problemas que agobian al ciudadano y a la ciudadana”. Asimismo, afirmó que “los derechos humanos no pertenecen a ningún partido político o alguna ideología” y que su causa “no se ha hecho para enfrentar a las derechas con las izquierdas”.

Frente al desprestigio de la defensa de los derechos humanos, el ex defensor del Pueblo resaltó que su labor en estos años ha tratado que esta tarea “no se vea con un sesgo político o solo la defensa de los culpables o los terroristas. Los derechos humanos son de todas las personas especialmente de los más vulnerables”. En referencia a los últimos actos de reivindicación de Sendero Luminoso, Vega Luna enfatizó que “un país que ha sufrido tanto la insanía terrorista no se puede permitirla existencia de un mausoleo que es usado políticamente para glorificar a Sendero Luminoso o a sus órganos de fachada”.  “Sendero Luminoso no ha pedido perdón por el grave daño que le hizo a la sociedad peruana ni a abandonado sus demenciales propósitos. Un grupo de esas características no puede participar en la vida democrática del país”, opinó.

Finalmente, Vega Luna reflexionó sobre la importancia del crecimiento económico en el país pero advirtió que este logro “seguirá siendo endeble mientras se mantengan amenazas como la corrupción, la inseguridad ciudadana, la violencia social, la falta de buenos servicios público y la falta de un Estado democrático que le inspire confianza al ciudadano”. El ex defensor del Pueblo agradeció el “invalorable apoyo y compromiso” de todo su equipo ya que por ellos la gestión en la Defensoría del Pueblo es reconocida por la ciudadanía.

“Lamentablemente, en nuestro Perú, el reconocer una inteligente y honesta tarea cumplida por instituciones y funcionarios del Estado resulta casi un hecho excepcional” y la Defensoría del Pueblo “destaca con caracteres nítidos”, expresó Salomón Lerner, presidente ejecutivo del Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Además, Lerner resaltó que la Defensoría del Pueblo, a través de la sensibilidad humana en la gestión de Eduardo Vega, permitió que el Estado atienda la vulneración de los derechos de los peruanos y asuma el deber de garantizarlos.

 

Y ahora ¿quién nos va a defender?

En el último proceso electoral presidencial, la Defensoría del Pueblo  hizo un llamado a los candidatos a garantizar los derechos de las mujeres en sus planes de gobierno en referencia a los índices de feminicidio, violencia contra la mujer y baja participación política. La Defensoría del Pueblo se ha manifestado constantemente sobre la falta de acceso a la justicia de las mujeres mediante datos publicados en sus Informes Defensoriales. Precisamente, Victoria Vigo, quien fue víctima de las esterilizaciones forzadas, agradeció a la gestión de Eduardo Vega porque “siempre se pronunció” y respaldó la lucha por la búsqueda de justicia en los casos de esterilizaciones forzadas. “No nos hemos sentido desprotegidas”, afirmó Vigo; sin embargo, tras el anuncio de las elecciones para designar al nuevo defensor del Pueblo, Victoria contó que su primera reacción fue pensar “y ahora, ¿quién nos va a defender?”

Juan José Gorriti, vicepresidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú, destacó la labor de la Defensoría del Pueblo en garantizar el derecho a la protesta social así como su reacción frente a denuncias de  detención y agresión en las movilizaciones ciudadanas. Por otro lado, Jorge Rodríguez, integrante del movimiento Keiko No Va, recordó que la ciudadanía salió a las calles para defender la autonomía de la Defensoría ante la polémica designación de un nuevo representante en la denominada “repartija”. Tanto Rodríguez como Gorriti destacaron la presencia de la Defensoría en las diferentes manifestaciones sociales y por ello expresaron su preocupación por que el nuevo defensor del Pueblo mantenga la autonomía de una institución del Estado que ha ganado la confianza de los ciudadanos.

 

La ceremonia de reconocimiento fue organizada por Coordinadora Nacional de Derechos Humanos,  Proética, Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Asociación Nacional de Centros, Instituto de Estudios Peruanos, Consejo de la Prensa Peruana, Flora Tristán, la Confederación General de Trabajadores del Perú y Pacto de Unidad.

Foto: CNDDHH