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El Poder Judicial emitió la primera sentencia condenatoria contra discriminación racial. La sentencia del caso se emitió en la ciudad de Huancayo.

 

El 20 de marzo del 2012, Azucena Asunción Algendones denunció ser víctima de discriminación por su condición de afroperuana. Azucena, quien trabajaba en la empresa Sedam Huancayo S.A., recibió ofensivos calificativos que la comparaban con un animal y hacían referencia despectiva al color de su piel. Ella, tras denunciar los actos de agresión y discriminación, sufrió hostigamientos en el trabajo al punto de ser enviada a una oficina en las afueras de la ciudad pese a que tiene discapacidad en una pierna y luego ser despedida arbitrariamente.

Tras años de seguir el proceso contra Luis Alberto Pérez Peralta, ex gerente general de Sedam Huancayo, y Augusto Gianni Santisteban García, ex jefe de Recursos Humanos y Relaciones Industriales, el Poder Judicial sentenció a  los agresores a 3 años de pena privativa de la libertad suspendida, inhabilitación para ejercer cargos públicos y una reparación civil de cinco mil soles a favor de la agraviada. No obstante, Azucena Asunción, en declaraciones para el diario El Comercio, aseguró que continuará con el proceso contra Judith Pérez Huaynate, a quien indicó como la persona que inició las agresiones racistas y que fue excluida del proceso judicial. 

En un comunicado, el Centro de Desarrollo de la Mujer Negra Peruana calificó esta sentencia como "un caso emblemático en la lucha por los derechos y en contra de todas las formas de discriminación, en especial contra la racial, que es la que más se 'solapa' y la más común en la sociedad".

Foto: Juan Guevara