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El 03 de julio del 2012, en un acto de traumatizante crueldad, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional dispararon y asesinaron a cinco seres humanos en Celendín y Bambamarca. A algunos les destrozaron la cabeza y el hígado. Su sangre bañaba la acera principal de Celendín mientras las personas que participaban en la movilización gritaban en resistencia ante el abuso del Estado en complot con la empresa minera Yanacocha para impulsar la ejecución del proyecto minero Conga.

Han pasado tres años después de aquel fatídico 03 de julio en que se cegaron varias vidas. Como todos los años después de esa fecha, cientos de hombres y mujeres, entre familiares, amigos, vecinos, autoridades y dirigentes sociales, realizaron actividades en memoria de los mártires que defendieron el agua.

Maximila Aguilar, madre de César Medina Aguilar, el joven de 16 años asesinado en este atropello, en un conmovedor discurso en la plaza central de la provincia, recordó la importancia de mantener vivo el recuerdo de quienes murieron hace tres años. “No he olvidado el día en que me arrancaron la vida de mi hijo y la mía también. Así como ustedes no olvidan a nuestros mártires, yo no olvido los nombres de sus asesinos. Nosotros, los familiares, año a año, encontramos cierta alegría en nuestra tristeza. Saber que ustedes no los olvidan es importante para nosotros y es transcendental para crear conciencia en la gente que aún no valora la importancia del agua y de la vida”, manifestó entre lágrimas.

Así como ella, los familiares de las demás víctimas recordaron que todo el proceso para identificar a los responsables directos va camino a la impunidad. El ejército no quiere dar a conocer la lista de militares que portaban armas de largo alcance aquel día, por lo que de no existir individualización de actos, no se puede continuar el proceso. Este bloqueo a la información es lamentable ya que, habiendo reconocido el fiscal que existe la figura de homicidio doloso, el caso se haya archivado. “Mi hijo me dijo si tenemos que morir vamos a morir en la lucha del agua. Y así fue, mi hijito falleció, lo mataron. Este señor Ollanta, este presidente que tenemos nos traicionó. Vino a Celendín y lo esperamos con los brazos abiertos y no pensamos que él iba a matar a la gente que lo apoyó”, declara María Huamán, mamá de José Sánchez Huamán.

Tres años pasaron y pasarán más y la herida seguirá abierta y tal vez nunca cerrará. El rencor y la indignación que generaron las promesas incumplidas del presidente Humala siguen siendo recordadas. Los nombres de los caídos también: Paulino García Rojas, Faustino Silva Sánchez, Joselito Sánchez Huamán, César Medina Aguilar y Joselito Vásquez Jambo.

Testimonios de quienes perdieron a sus seres queridos y que luchan contra la impunidad del Estado.

FOTO: Martín Peregrino